Mirar antes de cerrar el caso - 4/12
Sobre este episodio
Con facilidad creemos que ya entendimos al otro: “siempre es igual”, “ya sé cómo es”, “esto no va a cambiar”. Cerrar el caso tranquiliza, ordena, ahorra energía. Pero muchas veces también empobrece la relación y nos hace dejar de mirar de verdad. En este episodio hablamos de la prisa por juzgar, del cansancio que nos lleva a cerrar historias demasiado pronto y de la diferencia entre poner límites y reducir a una persona. Mirar con paciencia no es justificar el mal, sino mantener abierta la posibilidad de que algo nuevo aparezca cuando damos una oportunidad al otro.