Mirar no es inocente – 8/12
Sobre este episodio
Vivimos rodeados de pantallas, historias, series, escenas que parecen solo entretenimiento. Pero lo que vemos no pasa sin dejar huella. Poco a poco, la mirada se acostumbra, se anestesia, se llena de imágenes que moldean el corazón, el deseo y la forma en que tratamos a los demás. En este episodio hablamos de cuidar la mirada con libertad y lucidez: disfrutar lo bueno del cine y las series, pero también reconocer sus riesgos —la ansiedad por la novedad, la sensualidad que desordena, el cinismo que se instala sin darnos cuenta—. Porque mirar no es un acto neutro: lo que entra por los ojos también termina formando lo que somos.