Ep. 74 Aprende a bajar la velocidad
Sobre este episodio
A veces no necesitas que algo se rompa para darte cuenta de que vas demasiado rápido… pero muchas veces sí pasa así. En este episodio hablo de algo que me ha estado pasando últimamente: tener la presión alta, empezar a cuestionar mis hábitos y darme cuenta de que llevo mucho tiempo viviendo en modo productividad permanente. Siempre haciendo algo, siempre pensando en lo que sigue, siempre tratando de aprovechar cada momento para aprender, trabajar o avanzar en algo. El problema es que vivir así también pasa factura. Platico sobre cómo incluso en momentos que se supone que deberían ser para descansar —como hacer ejercicio o ver una serie— mi cerebro sigue intentando convertir todo en productividad. También reflexiono sobre cómo en ciudades como la Ciudad de México el ritmo de vida hace que las pausas se sientan incómodas, como si no hacer nada fuera perder el tiempo. Además, me meto en otro tema que noté últimamente: lo fácil que es criticar y lo poco que solemos compartir cuando algo sí funciona o sí está bien. Desde redes sociales hasta experiencias con productos o servicios, pareciera que lo negativo siempre tiene más espacio que lo positivo. Este episodio es básicamente una mezcla de reflexiones sobre salud, productividad, descanso y esa tendencia que todos tenemos —incluyéndome— de enfocarnos más en lo que está mal que en lo que sí está bien. Tal vez la lección aquí es simple: no todo el tiempo tienes que estar produciendo algo para que tu tiempo valga. A veces simplemente bajar la velocidad también es avanzar.