Nadie Vuelve: La Odisea
Sobre este episodio
Este episodio empieza al revés que todos los demás. Durante los primeros veinte minutos no hay programa: hay una historia y una sola voz contándola. Un hombre sale del ejército un martes y dura tres semanas siendo civil. Se engancha a un convoy, pierde a sus hombres, se queda sin país y vuelve a casa por la misma ruta y en los mismos camiones que la gente que huye de la guerra que él hizo. Mientras tanto, en casa, su mujer sostiene tres cercos a la vez: los que quieren que firme, las amigas que le piden con todo el cariño que pase página, y los que han descubierto que una mujer que no puede dejar de esperar es un mercado. Cuando la historia termina,volvemos a ser cuatro para explicar por qué la hemos contado. Porque el armazón no es nuestro. Es el de la Odisea, y el episodio va de lo que ese armazón sigue haciendo funcionar: el que vuelve y ya no es el mismo, la casa que se están comiendo por dentro, la prueba de identidad que solo dos personas pueden superar, y la matanza con la que se restaura el orden. Y de ahí a la parte incómoda, que es la que de verdad nos interesaba: las doce esclavas del canto veintidós. Cuántas eran, quién hizo la lista, por qué se salvaron treinta y ocho, y por qué el poema castiga en ellas exactamente la astucia que celebra en el protagonista. Con una objeción seria sobre la mesa —la de quienes advierten que convertir a Ulises en un individuo del siglo veintiuno lo estropea— y con nosotros admitiendo en voz alta dónde nos pilla. Llegamos dos meses tarde a la polémica del verano. Como el protagonista, que tarda diez años en hacer un viaje de dos semanas. Lo que caduca no es el texto. Es la conversación sobre el texto. Aviso: contiene descripciones de violencia, esclavitud y trata de personas. Y un tramo sobre estafas a familiares de desaparecidos que puede tocar de cerca a quien haya pasado por algo parecido. BIBLIOGRAFÍA Y REFERENCIAS El texto Homero, Odisea. Cantos IX (el cíclope y el nombre falso), XI (la profecía del remo), XIX (el reconocimiento) y XXII (la matanza, las doce y Melantio). Traducción de José Manuel Pabón, Biblioteca Clásica Gredos. En verso, la de referencia entre helenistas en español. Traducción de Carlos García Gual, Alianza. Prosa moderna y legible: la mejor puerta de entrada. Traducción de Luis Segalá y Estalella (1910). Es la que se descarga gratis en todas partes. No es mala —es historia de la filología española— pero es castellano solemne de hace un siglo: exactamente la pátina que el griego no tiene. Lo gratis nunca es neutral. Sobre leer a los clásicos sin disfrazarlos Laura Sancho Rocher, catedrática de Historia Antigua de la Universidad de Zaragoza. Entrevista en Heraldo de Aragón, septiembre de 2026: «Es un error transformar a Ulises en un individuo del siglo XXI». La objeción que atravesamos en el bloque sale de ahí. Laura Sancho Rocher (coord.), La Antigüedad como paradigma. Espejismos, mitos y silencios en el uso de la historia del mundo clásico por los modernos. Milman Parry y Albert Lord, sobre composición oral formularia y el trabajo de campo en los Balcanes. El aeda no memoriza: improvisa sobre fórmulas. El que vuelve y ya no es el mismo Natalie Zemon Davis, El regreso de Martin Guerre (1983). El caso real de 1560 en el Languedoc, y la tesis de que la mujer sabía perfectamente que aquel no era su marido. Honoré de Balzac, El coronel Chabert. Dado por muerto en una batalla, vuelve, y su mujer tiene un interés muy concreto en que siga muerto. Jonathan Shay, Odiseo en América. Un psiquiatra de veteranos de Vietnam leyendo la Odisea como manual clínico del regreso. Las doce, por la puerta de al lado Margaret Atwood, La Penelopíada. Es literalmente el relato de las doce esclavas ahorcadas del canto XXII, contado por ellas. Después de este episodio, lectura obligatoria. Madeline Miller, Circe. La mejor puerta de entrada contemporánea al mundo homérico. Eurípides, Las troyanas. La prueba de que el espanto ante las cautivas de guerra no es un invento moderno: está dentro de la propia tradición griega, cuatrocientos años después de Homero. Lo que hay detrás del call center Los centros de estafa con trabajo forzado del sudeste asiático están documentados por organismos internacionales y por periodismo de investigación: captación mediante ofertas de empleo, retención de pasaportes, objetivos diarios bajo coacción y promoción de víctimas a supervisores de otras víctimas. Nada de eso es invención del relato. Y el consejo de la casa Escúchala. Cualquier audiolibro decente es más fiel al objeto original que la edición más erudita leída en silencio. Se compuso para sonar, con un tipo delante de una sala haciendo las voces. Leerla en silencio es lo raro, y llevamos dos mil años haciéndolo. CRÉDITOS Guion y producción: Didier (Tresdoyevsky). Colaboración creativa: Ricardo Safont. Voces sintéticas generadas con ElevenLabs. La única voz humana del programa es la del epílogo. Música original compuesta para este episodio: motivo modal en Mi frigio sobre pulso motorik, escrito en MIDI y arreglado con instrumentos arcaicos mediante IA generativa. Uso propio, no comercial. Portada: ilustración original inspirada en la cerámica protoática del siglo VII a.C. — la representación más antigua que se conserva de Odiseo cegando a Polifemo. Que es, además, la escena en la que dice llamarse Nadie. Este episodio no está monetizado. PRÓXIMAMENTE Este es el primero de tres. Detrás vienen «Las edades oscuras» —por qué unos textos son «los clásicos» y otros «misterios sin resolver»— y «El acuaplast de Nolan», sobre la polémica del verano y sobre por qué el pasado y el futuro son el mismo género.