Wendy: "Lo poquito que producimos lo guardamos"
Sobre este episodio
Wendy vive en una casa de dos piezas divididas por un corredor con piso de tierra. En una habitación duerme toda la familia. La otra, la más pequeña, es la cocina. Wendy tiene su huerta en las faldas de un barranco, a unos 20 minutos a pie de su casa; ahí cultiva ejotes, guayabas, güisquiles, pepino, rábano, ayote y tomate. “Nos toca hacer malabares para comer”, explica esta mujer de baja estatura, fornida y piel acanelada. La producción depende del tiempo. Una tormenta es suficiente para que pierdan todo y se queden sin comida. Eso ocurrió con la tormenta Julia, que les dejó sin cultivos de ayote y tomate. Le preocupa que el dinero falte, pero más que se pierda una cosecha. Si tienen producción, hay comida. Pero cuando no, ponen toda su apuesta en conseguir un poco de dinero trabajando de lo que sea.