Editorial | Los burócratas también rendirán cuentas
Sobre este episodio
Entre los salvadoreños hay cómplices, hay atemorizados impotentes y hay también, por pocos que sean, quienes se resisten a vivir silenciados, a renunciar a su obligación ciudadana a ejercer la crítica y denunciar los abusos de poder. Que se resisten a ceder su dignidad y lo hacen de múltiples maneras: protestando, compartiendo información y documentos con periodistas, denunciando públicamente delitos y crímenes cometidos por agentes del Estado.