LA LUPA. Ausencia de Sistemas de Mando y Control en Líneas de AVE, por Juan Manuel Molina
Sobre este episodio
Empecemos por la madre de todo: la probabilidad total. Una catástrofe no nace de una sola causa. Nace de la interacción de tres planos: lo determinístico, lo estocástico y lo raro. Lo determinístico es el diseño. Si un tren descarrila y no hay márgenes de contención, la invasión de la vía contigua no es azar: es consecuencia. Lo estocástico es el tráfico. Cada cruce es una prueba más al sistema. Cuantos más trenes circulan, más veces se pone a prueba el mismo diseño. Y luego está lo raro: el defecto improbable, la rotura inesperada, lo que se llama mala suerte. Pero aquí está la clave: en un sistema seguro, lo raro se absorbe. En uno mal diseñado, lo raro se amplifica. Con tráfico creciente, lo improbable acaba ocurriendo. No porque falte suerte, sino porque la estadística no perdona. El relato oficial lo atribuye a lo raro. El riesgo real está en el diseño y en el tráfico. No fue mala suerte. Fue probabilidad total operando en el tiempo. https://www.elespañoldigital.com/la-lupa-ausencia-de-sistemas-de-mando-y-control-en-lineas-de-ave-por-juan-manuel-molina/