COLUMNA - Es de mala educación hablar con la cabeza vacía
Sobre este episodio
Cada vez que participas en una reunión, haces una presentación o intervienes en una conversación importante, las personas no solo escuchan tus palabras. También evalúan la calidad de tu razonamiento. No basta con tener una opinión. Es necesario respaldarla. Hablar sin datos, opinar de cualquier tema sin sustento, responder antes de comprender la pregunta o intentar demostrar que sabes de todo puede afectar la percepción que los demás tienen de ti. Los ascensos, los proyectos y las oportunidades de liderazgo suelen recaer en personas que inspiran confianza. Una parte importante de esa confianza se construye cuando nuestras ideas tienen lógica, fundamento y propósito. Las personas que proyectan liderazgo saben que el silencio también comunica seguridad. Cuando hablan, lo hacen porque tienen algo que aportar. Talleres, conferencias y asesorías de Imagen Personal, Imagen Verbal y No Verbal e Imagen Profesional Manda MENSAJE y recibe INFO https://consultoriaiconos.com WApp. 3317720089