La portada de un libro - Delirios de un poeta
Sobre este episodio
Cómo se aprende a olvidar abrazos? Porque un día, en medio del mar en calma, cae un rayo y el avión ate- rriza sobre el agua. Esta vez, no hay nadie que te llene con un abrazo y te ves perdido a la deriva. ¿Y cómo se deja de querer? No tienes fuerzas para nadar y te hundes, cada vez más. Los recuerdos te empujan hacia abajo y las mejillas desquebrajadas te matan de dolor. Hay ciudades que se han levantado de entre las ruinas… Toca fondo, pero no te olvides de respirar. Para encontrar la salida hay que perderse primero. No te queda más remedio que nadar por más mi- llas que haya para encontrar la orilla. Si tú no le das la vuelta al vaso, no vas a saber que lo puedes ver medio lleno y continuar llenándolo. Los charcos están para pisarlos y no para ahogarte en ellos. Los libros se cierran una vez que se leen para que el tiempo no retroceda las páginas y te apuñale donde más duele.