Estrellas - Delirios de un poeta
Sobre este episodio
He dormido varias noches en tu portal, esperando a que abrieras. Muchos me tomaban por un pobre vagabundo sin hogar, cuando se encontraba tras la puerta, y que nunca obtendría ni paz ni gloria. Yo sabía que la paciencia, madre de todas las ciencias, siempre paga, aunque lleve años de retraso. No me di por vencido, salió tras de mí la policía por intentar alcanzar las estrellas. Y pobre necio de mí, me conformé con las piedras, porque ya estaba cansado de saltar y caerme una y otra vez y no alcanzar ninguna de ellas. Que fui un ladrón con complejo de policía, robándome poco a poco la vida que al final, era de todos menos mía. Hoy he vuelto a pasar por tu portal y me he detenido frente a la ventana, desde donde una vez sonreíste. No sé si fue a mí o a la luna, pero esa esperanza por volver a verla, ha nacido otra vez aquí dentro. No fuiste tú quién abrió la puerta, pero sí, quien, con su voz calurosa desde la ventana, me dijo, "pasa". Estos años he aprendido que las estrellas nunca se mueven de su sitio. Camina, corre, piérdete, pero no te olvides de saltar, saltar y saltar, algún día las alcanzarás.