El Horla
Sobre este episodio
Un hombre acomodado anota en su diario los días serenos junto al Sena, hasta que una fiebre inexplicable lo arrastra a una certeza intolerable: algo invisible habita bajo su techo. Bebe el agua de su garrafa, dobla las rosas de su jardín, pasa las páginas de sus libros y, poco a poco, le arrebata la voluntad. El narrador lo bautiza con un nombre que cree oír gritar en la noche: el Horla. Entre la lucidez y la demencia, comprende que ha llegado el sucesor del hombre sobre la tierra, y que sólo el fuego, o su propia muerte, podrá liberarlo. Un descenso al terror de lo Invisible y a la disolución de la razón.