Mano dura
Sobre este episodio
Dicen los viejos que hay que tener mano dura para evitar ciertos usos y costumbres. Por suerte o por desgracia, esa mano dura no es sino el eterno debate entre seguridad y libertad. A día de hoy, con el progresismo en peligro tanto por el avance de la extrema derecha como por la aceptación de esta ideología por una parte importante del electorado, parece que la mano dura está dirigiendo hacia el lugar erróneo. Todos piden mano dura contra la gente que se queja y nadie exije mano dura contra aquellos que verdaderamente se están cargando el sistema. La democracia y las libertades no son el problema, son la solución, aunque para verla hay que tener cierta comprensión lectora.