Interfaces cerebro-máquina
Sobre este episodio
La emergencia de las neurotecnologías, y en particular de las interfaces cerebro-máquina (BCI, por sus siglas en inglés), marca un punto de inflexión en la historia del estudio y la modulación de la mente. A diferencia de las herramientas tradicionales de intervención —como los fármacos, la psicoterapia o las prácticas contemplativas—, estas tecnologías introducen un modo de acceso directo a la actividad neuronal, permitiendo no solo registrar, sino también modificar patrones cerebrales en tiempo real. Este desplazamiento tiene implicaciones profundas, no solo en el ámbito clínico o técnico, sino en la manera misma en que concebimos la relación entre mente, cuerpo y tecnología.