# 3 El amor que me hizo repetir la herida de mis padres
Sobre este episodio
¿Y si algunos de los errores que juraste nunca repetir no comenzaron contigo? En este tercer episodio de El amor de mi herida , me atrevo a entrar en una de las partes más profundas de mi historia: cómo, siendo apenas un niño, asumí un rol que no me correspondía y terminé convirtiéndome en el protector, el rescatador y, sin darme cuenta, en alguien que intentaba reparar las heridas de su propia familia. Hablo de mi madre, de la muerte de mi padre, de aquellos años en los que dejé de vivir mi propia niñez para intentar sostener a quien amaba. Hablo de parentificación, lealtades familiares inconscientes, control, adicciones, relaciones y patrones que se repiten generación tras generación . Pero también hablo de algo que hoy estoy aprendiendo: honrar a nuestros padres no significa cargar con sus heridas. Durante años intenté rescatar a otros mientras yo mismo me estaba perdiendo. Y hoy entiendo que intentar reparar la historia familiar con nuestras propias fuerzas puede convertirse en una carga que nadie nos pidió llevar. En este episodio mezclo mi experiencia personal, psicología, psiquiatría, neurociencia y mi fe en Cristo , desde un lugar muy diferente al de la perfección religiosa: desde el fango, desde la vulnerabilidad y desde una búsqueda honesta de sanación. Si alguna vez sentiste que tenías que salvar a tu familia, cuidar emocionalmente a tus padres, cargar con problemas que no eran tuyos o repetir historias que juraste no repetir, quizás esta conversación también tenga algo que decirte. Porque quizá llegó el momento de dejar de cargar las uvas agrias de otras generaciones. No naciste para sostener el peso de todo tu linaje sobre tus hombros. Naciste para vivir en libertad. 🎧 Escucha, comparte y súmate a esta comunidad de personas que estamos aprendiendo a sanar sin máscaras. 📖 El amor de mi herida — próximamente, preventa del libro. — Alfredo Berroterán | El Profe 4.0 “Dios no puede sanar una máscara, pero abraza con ternura al corazón que se atreve a quebrantarse.”