Loterías
Sobre este episodio
No es posible amar a dos señores, el propio Jesús lo advirtió. Debemos colocar nuestra esperanza no en el azar sino en una fe enfocada en Dios y en sus promesas.
No es posible amar a dos señores, el propio Jesús lo advirtió. Debemos colocar nuestra esperanza no en el azar sino en una fe enfocada en Dios y en sus promesas.