Ep 230 | LA SOLEDAD. Ese enemigo al acecho
Sobre este episodio
En 1966, Hedviga Golik se preparó una taza de té en su diminuto apartamento en Zagreb, Croacia. Se acomodó para ver la televisión. En algún momento su corazón dejó de latir. Durante los siguientes 42 años, nadie se dio cuenta de que ya no estaba. Cuando derribaron la puerta en 2008, encontraron sus restos momificados sobre la cama, exactamente donde había estado desde el primer día. Esta es una cruel historia de soledad, porque la soledad no pide permiso, la soledad no pide disculpas, irrumpe y nos somete; porque la soledad, más allá de una condición humana, es un animal herido que busca devorarnos el alma. En algunas ocasiones suele ser un descanso para el dolor crónico, sin embargo, la soledad también puede ser la experiencia más devastadora de la vida. 14-02-2026