AN NAFI, La Fuente de todo Bien
Sobre este episodio
El Que Crea Lo Que Es Bueno y Útil, El Que Otorga Ventaja 201 – 804 – 40 401 Cuando recordamos a la Divinidad repitiendo los dos Nombres Aḍ-Ḍār y An-Nāfi‘, nuestro apego por las personas y nuestras expectativas respecto de ellas se disuelven lentamente y nos dirigimos a Allāh con mayor intensidad. La Unidad se ve fuertemente destacada a través de estos dos Nombres. Él es el que genera daño, ya sea para purificar nuestro corazón y prepararlo para estadios más elevados, o como consecuencia de nuestras acciones. De este modo, lo que por una parte daña, por la otra puede ser realmente útil. El Nombre Divino An-Nāfi‘ se origina en la raíz n-f-‘ que significa ser útil, ser beneficioso, ser ventajoso, ser de utilidad, ser de ayuda, servir, utilizar, volver a usar, transformar en ventaja, usar las propias habilidades para producir buenos resultados, ganar, bueno, bienestar, servicial, saludable, beneficioso. Nosotros hemos estado aislándonos de la fuerza de la oscuridad durante demasiado tiempo, de esa fuente de energía que se encuentra enterrada en la oscuridad, en el plano más profundo, en lo que ha sido olvidado. La oscuridad es real y peligrosa, pero posee una fuerza y una energía que necesitamos. Como el caos, la oscuridad tiene la energía de la creación, la energía de aquello que es indefinido, indiferenciado, no limitado aún por la forma. Un tesoro se encuentra enterrado en las entrañas de lo que hemos estado ignorando. Un arroyo de dorada miel fluye a través de las venas de la tierra, a lo largo de los arroyos, en el fondo del océano. En esos sitios oscuros y prohibidos, donde el viento es salvaje y agitado, podemos descubrir una pasión y una magia que nos pertenece. Cuando tocamos esos sitios en nombre de Dios sin preocuparnos por nosotros mismos, sin querer aprender o crecer, sino solamente vivir más plenamente, algo puede finalmente suceder, algo puede liberarse al fin. La entrega completa y perfecta a Dios nos permite tocar la oscuridad del mundo por Él. La entrega es la única protección verdadera del servidor y su único lugar de seguridad real. Si penetramos en la oscuridad sin la entrega a Dios, las tinieblas se apoderarán de nosotros, nos absorberán y entonces estaremos perdidos, completamente inutilizados. En Él está la protección y a través de Él proviene el poder.