Yo leía poemas y tú estabas (Mi dulce Amor)
Sobre este episodio
Escuchando los dos la propia música cuya embriaguez domina sin un solo ademán que algo destruya, en una piedra excelsa de quietud cuya espaciosa solidez afirma el luminoso vuelo, las inmóviles quietudes que en las pausas del amor una lágrima sola cambia el cielo de los ojos del valle y una nube pone sordina al coro del paisaje y el alma va cayendo en el abismo del deleite sin FIN. Mi dulce amor t amooooooooooooo muchisisisisisisisisisimo