Mensaje de fe y esperanza
Sobre este episodio
La esperanza se suele emplear en alusión a un deseo o aspiración; sin embargo, la esperanza cristiana implica la expectación de obtener el bien que se desea. «A la esperanza se la llama el ancla del alma (Hebreos 6:19) por cuanto otorga estabilidad a la vida cristiana. Con todo, la esperanza no es un simple deseo —ojalá ocurriera tal y tal cosa—, sino algo que se aferra a la certeza de las promesas que ha hecho Dios sobre el futuro.» R. C. Sproul