Devocional de amigos con William Muñoz: El secreto para la conquista.
Sobre este episodio
La Ley de Dios debería estar en nuestra boca, no sólo cuando predicamos, sino cuando la estamos leyendo inteligentemente: la evocación al Salmo Uno salta a la vista, inmediatamente. Porque debe ser una lectura diaria, cuidadosa, esmerada, que incluya obediencia a lo que Dios nos pide.