Devocional │ ¿Por qué el Pan nuestro y no el Pan Mío?
Sobre este episodio
Jesús no nos enseñó a orar “mi pan”, sino “nuestro pan”. Esta sencilla frase revela una verdad profunda: no oramos solo por nosotros mismos, sino también por los demás. Esta oración cultiva empatía, generosidad y unidad con quienes nos rodean. Nos recuerda que Dios nos llama a compartir, interceder y vivir con un corazón generoso.