Devocional | Orar fervientemente al Dios vivo
Sobre este episodio
En 1 Reyes 17:1, Elías declara con valentía al rey Acab: “Vive el Señor, Dios de Israel, ante quien estoy, que no habrá rocío ni lluvia estos años, sino por mi palabra” . Una afirmación así no nace de un impulso humano, sino de la convicción de que el Dios vivo respalda a quienes oran con fe. Elías, un hombre sujeto a pasiones como nosotros (Santiago 5:17), marcó la diferencia porque oró fervientemente. Su fuerza no estaba en su propia capacidad, sino en su fe y en la certeza de que Dios vive y escucha. Hoy, recordemos que la oración ferviente es el arma más poderosa del creyente.