La copa del mundo del cibercrimen
Sobre este episodio
Miren, les voy a explicar de qué va el episodio de hoy con una analogía que hasta mi tía Licha, que todavía imprime sus correos electrónicos, va a entender. Imagínense que la inteligencia artificial es como darle las llaves de la casa a un adolescente. Al principio dijimos “ay, qué padre, ya puede ayudarnos con la tarea, con el súper, hasta con el Excel”. Y de repente, esta semana, el adolescente agarró las llaves, se hizo una copia en la ferretería, y ahora hay quince personas entrando a tu casa a las tres de la mañana. Eso, mis amigos, es exactamente lo que pasó esta semana en el mundo de la ciberseguridad. No es ciencia ficción. Son hechos documentados, con fecha, con empresa afectada y con cifras que voy a repetir tantas veces que se les van a quedar grabadas como el jingle de Chiquitibum. Esta semana tuvimos inteligencia artificial escribiendo su propio malware sin que nadie se lo pidiera. Tuvimos dos pandillas de ransomware compitiendo entre ellas como si fuera la final de la Copa Oro. Tuvimos una fábrica de leche paralizada. Tuvimos al FBI advirtiendo que hay gente haciéndose pasar por el FBI, lo cual es tan irónico que hasta a mí me costó trabajo escribirlo sin reírme. Y vamos a cerrar con algo que les puede pasar literalmente a ustedes esta misma semana: alguien clonando la voz de un familiar para pedirles dinero. Agárrense, porque el Dr. Qubit no vino a asustarlos nada más. Vino a que entiendan, se rían, y sobre todo, a que no sean la próxima víctima. Empezamos.