La bola de cristal con wifi
Sobre este episodio
Imagínate dos clientes que llegan con una adivina de feria. El primero le pregunta: "¿Va a llover el jueves?". La adivina mira la bola, hace una mueca y le dice: "Sí, joven, habrá lluvia". El segundo cliente le pregunta: "¿Mi hijo de nueve años va a sacar buenas calificaciones a los quince?". Y la adivina, con la misma mueca y la misma bola, dice: "Sí, joven, le irá muy bien". ¿Cuál de las dos predicciones crees que es más confiable? Si dijiste la primera, felicidades: tienes buen instinto. Pero déjame contarte lo que descubrió un grupo de científicos de la Universidad de Princeton cuando, en vez de adivinos, usaron lo más avanzado de la inteligencia artificial para tratar de adivinar la vida de niños reales. Ciento sesenta equipos de investigación de todo el mundo. Casi cinco mil niños seguidos desde su nacimiento. Miles de datos sobre cada familia. Y el resultado, en una frase: las mejores predicciones fueron apenas un poquito mejores que una fórmula sencilla de cuatro datos. Una fórmula que cabe en una servilleta. Ese es el tema de hoy: la bola de cristal con Wi-Fi. La fantasía de que, con suficientes datos y suficiente electricidad, la inteligencia artificial va a poder adivinar tu futuro. Spoiler: algunas cosas del futuro sí se pueden predecir. Y otras, ni con todos los datos del universo y un procesador del tamaño de la Luna. Con suficientes datos se predice el clima de mañana. Con todos los datos del mundo no se predice qué te va a pasar a ti. Bienvenidos a Detrás de la Pantalla. Yo soy el Dr. Qubit, y hoy traigo bola de cristal, pero con la garantía vencida.