El adiós definitivo a uBlock Origin: quién decide qué controlas en tu propio navegador
Sobre este episodio
Cuando el mismo actor controla la infraestructura —el navegador, la tienda de apps, la plataforma de compra o el propio chip— puede redefinir unilateralmente qué herramientas conservas o qué derechos creías tener sobre lo que compraste, desde un bloqueador de anuncios hasta un videojuego o una función de seguridad de hardware; y la única fuerza capaz de imponer límites reales, por ahora, es la presión pública, la competencia de proveedores alternativos o la regulación externa, nunca la lógica interna del propio mercado dominante. No se trata de una actualización técnica menor: es el cierre de un ciclo de varios años en el que Google, como dueño simultáneo del navegador dominante y de la mayor red publicitaria del mundo, decide unilateralmente qué herramientas de bloqueo pueden seguir instalándose. La coincidencia entre 'seguridad' y 'debilitamiento del bloqueo de anuncios' es el núcleo del debate: la API que se elimina es precisamente la que permitía a un ad-blocker inspeccionar y frenar cualquier petición de red antes de que se disparara, la misma capacidad que sostiene el modelo de negocio publicitario de Google. Qué vigilar: Verificar en los próximos 60 días si Brave, Vivaldi y otros navegadores basados en Chromium mantienen su soporte independiente a las extensiones Manifest V2 sin que Google intervenga para bloquear también esa vía alternativa, y si Google emite una respuesta oficial confirmando o desmintiendo la eliminación deliberada de MTE en el Pixel 11. Descodificado: hay noticias, y luego está lo que significan.