Una mente maravillosa
Sobre este episodio
Los eventos a los que asistimos, el material que leemos -o que dejamos de leer-, la música que escuchamos, las imágenes que vemos, las conversaciones que sostenemos y los sueños que anhelamos afectan nuestra mente, haciéndola más receptiva o más sorda hacia la voz suave y delicada de Dios. Por eso, si deseamos hacer de nuestra mente un hogar para Jesús, debemos llenarla de pensamientos que honren al Padre. «El Señor es mi pastor» tiene que formar parte de nuestro arsenal mental, porque nos brinda paz y nos recuerda que Dios está con nosotros en todo momento.