Episode 546: 31 de Octubre del 2026 - Devoción matutina para Jóvenes - ¨Futuro en manos de Dios¨
Sobre este episodio
==================================================== SUSCRIBETE https://www.youtube.com/channel/UCNpffyr-7_zP1x1lS89ByaQ?sub_confirmation=1 ==================================================== DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2026 “FUTURO EN MANOS DE DIOS” Narrado por: Daniel Ramos Desde: Connecticut, USA Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church 31 DE OCTUBRE DE 2026 CAMINAR CON REVERENCIA Teme a Dios, y guarda sus mandamientos. Eclesiastés 12:13 Antes de salir al día, miro la agenda, el celular y las puertas que podrían abrirse o cerrarse. En ese umbral silencioso, el corazón también decide a quién le dará el primer lugar. Como joven, no me falta información, pero sí claridad; no me faltan opciones, pero sí paz. Entre estudio, trabajo, relaciones y planes de futuro, es fácil vivir corriendo detrás de resultados y perder el centro. Cuando eso pasa, hasta las decisiones correctas se vuelven pesadas, porque intento sostener mi vida con mis propias fuerzas. La reverencia nace precisamente allí: en reconocer que no soy el dueño del camino, sino alguien llamado a caminar con Dios. Eclesiastés 12:13 resume lo esencial con una fuerza sencilla: “Teme a Dios, y guarda sus mandamientos”. Temer a Dios no es vivir paralizado por miedo, sino mirar su santidad con respeto, confianza y humildad. Guardar sus mandamientos no es una carga vacía, sino una forma concreta de amarle en la vida real: en lo que elijo, en lo que rechazo, en cómo trabajo, estudio, trato a otros y administro mi tiempo. Cuando Dios ocupa su lugar, el resto encuentra su orden. Hoy puedo comenzar mis planes con oración y terminar mis decisiones con obediencia. Puedo pedir dirección para una carrera, un noviazgo, una mudanza o una etapa de espera, pero también aceptar que la guía de Dios incluye corrección, paciencia y límites buenos. Caminar con reverencia me libra de la ansiedad de controlar todo y me enseña a avanzar con fundamento. Si temo a Dios, no perderé el futuro; lo entregaré en las manos correctas, y eso cambia todo.