23. Pedro Damasceno
Sobre este episodio
Pedro Damasceno, resumen. El pecado es una realidad que suele ocupar buena parte de nuestra vida, con frecuencia nos vemos sumidos en la culpa, en el reproche de nuestros actos, en el deseo de evitar o adquirir esto o aquello y por falta de una recta y adecuada comprensión gastamos inútilmente nuestras energías. En la enseñanza de San Pedro Damasceno debemos dar un giro a nuestro modo de ver el pecado, si bien nos afecta, debemos ser conscientes de ello, conocerlo para arrepentirnos y luego gozar de los frutos del arrepentimiento cual sea la liberación, un dejar de rumiar, dejar atrás y echar mano al abandono confiado en Dios que unido al recuerdo de la muerte, a esa conciencia que todo pasa y a nada debo aferrarme me llevará a un deseo más profundo y puro de la unión con Dios. En todo he de verlo, es empezar a servirnos de una especial sutileza que nos permita y adentre a amarlo sobre todas las cosas y al amarlo en todas las cosas evito la acepción que se adueña del corazón y lo aleja del Único, me hago apto para dar al otro lo que le pido. Imprescindible en este camino es la humildad para que la gracia descienda, entender que nada sabemos, reconocer nuestra ignorancia, además la suave aceptación de cuanto ocurre como venido de Dios y para nuestro bien, de Él sólo procede amor porque es Amor y cuanto de adverso pueda acaecernos solo es un aviso para movernos a la conversión, sin embargo necesitamos una percepción espiritual para reconocerlo y asumirlo, vivir la gran vacación donde acunado en su seno amoroso, me abandono y quedo libre de tantos condicionamientos, me hago impasible.