Anexo al curso de filocalía. Fin del primer módulo
Sobre este episodio
«Un murmullo, un impulso atraviesa esos mil años de oración, esos mil años de búsqueda: el deseo de contemplar la belleza de Dios oculta en la Creación y el deseo de contemplar esa Belleza que está por encima de toda creación. Una sed incontenible, una sed insaciable. Pero, al mismo tiempo, una sed serena, apacible, una sed humilde, que aprende a esperar, a alcanzar su meta sin violentar nada ni a nadie. Sed de ver a Dios…" Hablamos de «visión» para referirnos al conocimiento perfecto, al conocimiento que ha alcanzado su plenitud. Un conocimiento que es amor al mismo tiempo, porque conocer a Dios es conocer el amor, ya que Dios es amor (1 Jn 4,8). Y conocer ese Amor supone ir transformándose en él y dejarse transformar por él. Así se van los tres dilatando (el conocimiento, la visión y el amor), a medida que crece la humildad, esa disposición del corazón que permite ir acogiendo más y más a Dios. Disposición interior que no es otra cosa que la limpieza, la pureza de corazón. Si quieres y puedes realizar una aportación económica que nos ayude a continuar nuestra labor, compartimos el enlace: https://elsantonombre.org/donaciones/ ¡Un abrazo fraterno para todos, invocando el Santo Nombre de Jesús¡