VIVIR como LAS FLORES
Sobre este episodio
No es justo angustiarse con las propias culpas, pero tampoco es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de los demás no son tuyos. Y si no son tuyos, no deben de incomodarnos … Así pues debes de ejercitar , la virtud de rechazar todo lo malo que viene de otros y perfuma la vida de los demás haciendo el bien.