Bolsonaro y Trump: la incógnita
Sobre este episodio
El saliente jefe de gobierno, un fanático evangelista que usa la religión como arma de combate político y es seguido por más de 30 000 000 de personas que profesan esa fe en Brasil, siempre advirtió que no aceptaría una victoria de su enemigo político. Lo dijo, y lo viene cumpliendo a su manera, al igual que hizo el magnate Trump cuando se negó a aceptar el triunfo del demócrata Joseph Biden y violó reglas a diestra y siniestra para evitar su presidencia.