Cuando me justifico con Dios
Sobre este episodio
Con el tiempo, aquello que un día nos incomodó puede dejar de parecernos grave. Poco a poco normalizamos actitudes, decisiones y hábitos que Dios desea transformar en nosotros. Entonces, en lugar de reconocer nuestro pecado, comenzamos a justificarlo con excusas, comparaciones o razonamientos.