William Shakespeare - La tempestad (Análisis integral)
Sobre este episodio
Buenas noches, lunares. Bienvenidos una vez más a CrónicasLunares di Sun . Hoy abrimos una isla que no aparece en ningún mapa, pero que desde hace más de cuatro siglos sigue habitando nuestra imaginación.Hablamos de La tempestad , la última obra completa que escribió William Shakespeare, estrenada probablemente en 1611 y publicada en el famoso First Folio de 1623. Si nunca la has leído o solo la conoces de oídas, no tepreocupes. La tempestad no es una tragedia sangrienta ni una comedia de enredos al estilo de Sueño de una noche de verano . Es otra cosa: una obra que parece una fábula, pero que esconde una de las meditaciones más profundas que Shakespeare escribió sobre el poder, el perdón, la naturalezahumana y el arte mismo de crear mundos. Imagina Inglaterra a principios del siglo XVII. Jacobo Iestá en el trono. El teatro es el gran entretenimiento popular. Y, al mismo tiempo, Europa está obsesionada con las “nuevas tierras”: América, las Antillas, los viajes de exploración. Shakespeare escribe La tempestad en ese momento exacto en que el mundo europeo empieza a verse a sí mismo comodueño de islas lejanas. No es casualidad. La obra está impregnada de esa tensión colonial: un mago europeo naufraga en una isla “salvaje”, domina a sus habitantes y, al final, decide soltar el control. Es una de las primeras obrasde la literatura occidental que se atreve a mirar de frente la pregunta: ¿qué significa “civilizar”? ¿Y a qué precio? Todo comienza con una tormenta. Un barco lleno de noblesitalianos naufraga frente a una isla misteriosa. Al mando de esa tempestad no está la naturaleza, sino un hombre: Próspero, el antiguo duque de Milán, destronado por su propio hermano y abandonado en el mar con su hija Miranda.Durante doce años ha vivido en esa isla, estudiando magia, criando a Miranda y sometiendo a dos seres muy distintos: Ariel, un espíritu del aire que anhela la libertad, y Calibán, el hijo de la bruja Sycorax, el legítimo habitante de la isla, a quien Próspero ha esclavizado. Lo que sigue es una danza de engaños, encuentros,tentaciones de poder y, sobre todo, una pregunta que atraviesa toda la obra: ¿se puede perdonar sin olvidar? ¿Se puede soltar el poder sin sentirse vacío?