Cronica de las Seis | 16-02-2023
Sobre este episodio
Ya no hay que ir al Metropolitano o al Bernabéu para escuchar a salvajes gritar y vociferar horribles y desfasados cánticos racistas y retrógrados. El pasado domingo, en un campo de fútbol de Zamora, un niño de once años participaba en un torneo provincial, en un punto del partido, dejó de correr, y se quedó parado en una banda, sus compañeros y entrenadores lo achacaron al cansancio y le sentaron en el banquillo. Lo que no se esperaban es que el niño les dijese que había sido víctima de un ataque racista por parte de algunos padres en la grada.