¡Abre mis ojos, Señor!
Sobre este episodio
En una ocasión, Jesús abrió los ojos de un ciego de nacimiento, mientras era criticado y señalado por fariseos que creían ver, pero estaban ciegos. No hay peor ceguera que la ceguera espiritual, sólo Jesús puede liberarnos y abrir nuestros ojos. Y tu, ¿Puedes ver?