Proverbios 23-24
Sobre este episodio
El dinero no es suficiente, por lo que no debemos agotarnos tratando de hacernos ricos (Proverbios 23:4-5). Un hombre sabio llamado Agur le pidió a Dios que le diera "ni pobreza ni riquezas" (Proverbios 30:7). Agur reconoció que tanto demasiada riqueza como demasiada pobreza son peligrosas.