Necesidad del esfuerzo y sacrificio para ser santos
Sobre este episodio
Este domingo segundo de Cuaresma nos presenta la Transfiguración de Nuestro Señor, para enseñarnos que todo consuelo es una preparación para el combate espiritual. No nos engañemos pensando que la santidad se alcanza fácilmente, requiere un esfuerzo cotidiano.