Día 8 | Ayuno Comunidad | Hambre de Dios
Sobre este episodio
Día 8 Ayuno: Hambre de Dios El ayuno no solo purifica nuestro cuerpo, sino que despierta un hambre espiritual. Como la mujer que suplicó por la sanidad de su hija (Marcos 7:24-30). Nuestra hambre de Dios mueve su compasión. Que este tiempo sea uno donde veamos a Dios tocar vidas, restaurar familias y transformar generaciones. ¿Cómo está tu hambre por ver a Dios obrar? ¡Este es el momento de buscarlo con todo tu corazón!