Que Nunca Dejemos de Asombrarnos | Salmos 40:5
Sobre este episodio
Hay algo que debemos cuidar profundamente en nuestra relación con Dios: la capacidad de asombrarnos ante Él. Con el paso del tiempo podemos acostumbrarnos a sus bendiciones, a sus respuestas y aun a su presencia. Pero las maravillas de Dios siguen siendo innumerables. Cada día hay razones para detenernos, contemplar su fidelidad y reconocer con gratitud todo lo que Él ha hecho. “Muchas son, SEÑOR, Dios mío, las maravillas que tú has hecho, y muchos tus pensamientos para con nosotros. No es posible enumerarlos ante ti.” Salmos 40:5 Que nunca perdamos el asombro. Que nuestro corazón siga maravillándose ante su amor, su poder, su fidelidad y su gloria. Iglesia Compartiendo la Fe Llenando la tierra de fe.