JOSUE 9 El Engaño
Sobre este episodio
Así como Rahab en Josué 2, los gabaonitas llegaron a formar parte del pueblo de Dios y fueron de bendición para Israel. De la misma manera, Dios nos encontró a nosotros: perdidos y esclavizados por el pecado. Pero llegó el día en que tomamos la decisión de someternos a Su voluntad. Antes vivíamos con orgullo e independencia, siguiendo nuestros propios caminos. Sin embargo, al rendir nuestra vida a Cristo, renunciamos a nuestra voluntad para obedecer la Suya. Así como los gabaonitas quedaron al servicio del pueblo de Dios, nosotros también hemos sido llamados a servir al Señor. Ese servicio se refleja en nuestras obras: servir en la iglesia, participar en viajes misioneros, enseñar la Palabra, evangelizar, ayudar al necesitado y poner nuestros dones al servicio de los demás. Hermano: David