Prepara tu corazón antes que la mesa
Sobre este episodio
Por Kacy Ladd Leído por Alma Aguilar Un día, me encontré en una situación desesperada con mujeres que no tenían nada pero que dieron todo a quienes sufrían a su alrededor. Ese día en particular, también se habían quedado sin esperanza y alegría. Así que jugamos al juego del agradecimiento. Parecía ridículo obligar a mujeres mucho mayores que yo que vivían en circunstancias mucho más extremas a decirme tres cosas por las que estaban agradecidas. Pero mamá, la Palabra de Dios es VERDADER...