Una cicatriz que testifica
Sobre este episodio
Por Viviana Barraza ¡Hola, mamás valientes! ¿Alguna vez una palabra te ha golpeado tan fuerte que te dejó sin aliento? Para mí, esa palabra fue cáncer. Recuerdo perfectamente cuando mi mamá, con su preocupación habitual, me señaló una manchita en la cara. Fui al dermatólogo, sin imaginar que saldría de allí con un diagnóstico de cáncer de piel. Estaba sola, con lágrimas y una tristeza inmensa. Me sentí culpable, frágil, incluso desfigurada. Pero en esa oscuridad, me aferré a Dios. Le ro...