El precio de la indecisión
Sobre este episodio
Hay una trampa silenciosa que casi nadie reconoce a tiempo: creer que “no decidir” es quedarse igual. Nosotros lo vemos distinto. Cuando aplazamos una conversación, una renuncia, un proyecto o un paso en una relación, la vida no se pausa; cambia el contexto, cambian las personas y cambian las posibilidades. Por eso volvemos a esa pregunta incómoda que evita la fantasía y busca la raíz: ¿qué me detuvo de verdad? Hablamos de indecisión, miedo al fracaso, perfeccionismo y esa necesidad de certe...