Viajar
Sobre este episodio
Viajar no es moverse: es desobedecer a la rutina. Es romper el mapa interno que nos dice quiénes somos y permitir que otro lugar nos contradiga. Cuando viajas, el tiempo cambia de textura. Las horas no pesan igual, los recuerdos se fabrican más rápido y la mente entra en un estado extraño: alerta, viva, primitiva. La ciencia lo explica como novedad neuronal; la brujería lo llama despertar. Cada viaje es un pequeño ritual: preparas objetos, abandonas refugios, cruzas umbrales. Y al volver —si es que vuelves— ya no eres exactamente el mismo. Algo se queda allá… y algo desconocido regresa contigo. Viajar es recordar que el mundo es más grande que tus miedos y que tu identidad es solo una estación, no el destino final. Porque quien nunca viaja, vive una sola vida. Y quien viaja… vive muchas.