Cuando los hijos crecen y se van
Sobre este episodio
cómo la maternidad transforma la vida conyugal. La llegada de un hijo es un acontecimiento lleno de alegría, pero también trae consigo retos que ponen a prueba la relación de pareja. Cuando nace un hijo, los roles cambian. La pareja deja de ser dos y se convierte en un equipo de padres. Esto significa nuevas responsabilidades, menos tiempo para la intimidad y, muchas veces, más cansancio. Es normal que la rutina se vuelva más exigente y que la relación se vea afectada.