Cambia la expectativa de tu compensación
Sobre este episodio
Aprendamos a trabajar para Dios, no para los hombres. "Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres – Col 3:23." Que nuestra decisión diaria sea depender de la recompensa de Dios, no la de los hombres. Salmo 139:7·12. Que la pureza de nuestra ofrenda, sea más importante que la expectativa de la recompensa. Por: Pablo Cano Londoño (Director - Cenfol Poblado)