Infectados
Sobre este episodio
Sin importar tu condición, toma un riesgo de fe, acércate a Jesús con una actitud de verdadera rendición, Él es tu única esperanza. Jesús se compadece de ti (padece contigo), considera tu vida, no te rechaza, te toca y te sana. Reconoce tu padecimiento (problema), ve a Jesús y confiésalo. Jesús QUIERE lo mejor para ti. Conoce tu dolor y quiere sanarte. Necesitamos volvernos a Dios con todo nuestro corazón, rendirnos ante Él. Por: Daniel Correa (Director: MVE Poblado)