La Fidelidad de Dios: El Ancla Firme
Sobre este episodio
«Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.» (2 Corintios 1:20). Cristo no es un”tal vez” ni un “si tu cumples” Él es la respuesta plena de Dios a su propia fidelidad. Todas las promesas de redención, pacto, restauración y shalom reveladas en el Antiguo Testamento no quedaron flotando en el aire; encontraron su respuesta afirmativa y definitiva en la persona y obra de Jesucristo. Jesús es la fidelidad de Dios hecha carne. En Cristo, todas las promesas vienen a ser un hecho consumado