Santa Brígida de Suecia - 23 de julio de 2021 │17
Sobre este episodio
Santa Brígida de Suecia - 23 de julio Patrona de Europa Un gran abrazo de bienvenida, para todos los fieles oyentes de este encuentro celestial, abriendo las páginas del gran Catálogo Divino, donde el Señor nos enseña a descubrir en las vidas de nuestros hermanos, los santos, que SI es posible vivir la fe en cualquier condición. Sí, cada uno tiene el don de la vida y la gracia para vivir santamente, por medio de una fe que permanece encendida, aun en las mayores dificultades. Porque … los santos no vivieron en un lecho de rosas… más bien caminaron por espinas, pero el amor de Jesucristo, los animó siempre a seguir adelante, con una esperanza siempre en alto, siempre puesta en Dios. Miremos con atención qué vidas interesantes nos propone la Iglesia para recordar hoy, 23 de julio: Santa Brígida de Suecia, Religiosa y fundadora; San Juan Casiano, presbítero; San Severo de Bizia, mártir; san Valeriano, obispo; beato Basilio Hopko, obispo auxiliar; beato Cristino Gondek, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores y mártir y la Beata Juana de Orvieto, virgen y terciaria dominica. Hoy meditaremos en la vida de una santa que fue buena hija, esposa, madre, religiosa y fundadora, y que en cada situación de su vida siempre quiso comunicar el Evangelio para la salvación de todos a pesar de las incomprensiones y las dificultades que esto le pudiera ganar. Se trata de Santa Brígida de Suecia. Brígida significa: Aquella que es poderosa y fuerte. Oremos con una oración de la misma Santa Brígida pidiendo que nuestros corazones se eleven a los bienes del cielo: ¡Oh Rey de Reyes! ¡Fuente de compasión que jamás se agota! Recuerda cuando sentiste aquella tremenda sed por las almas y que te llevó a exclamar desde la Cruz: "¡Tengo Sed!"... ¡Sí! No solamente tenías sed física, sino sed insaciable por la salvación de la raza humana. Por este gesto de amor por nosotros, te rogamos, oh Prisionero de nuestro amor, que inflames nuestros corazones con el deseo de tender siempre hacia la perfección en todos nuestros actos, que extingas en nosotros la concupiscencia de la carne y los deseos de placeres mundanos. Así sea. Santa Brígida, Ruega por nosotros.