San Nicolás de Tolentino - 10 de septiembre de 2021 │52
Sobre este episodio
San Nicolás de Tolentino - 10 de septiembre Presbítero Un saludo cargado de cariño y bendiciones para todos. Qué hermoso encontrarnos de nuevo para pasear por nuestro catálogo divino, donde vemos en la vida de los santos, un reflejo del Evangelio llevado a la práctica. ¡Sí, claro! El que lee la Palabra de Dios se hace Palabra viviente cuando la cumple, y nuestros santos nos animan a sentirnos capaces ponerla en práctica, pues el Espíritu Santo nos inspira siempre y nos da la gracia de hacer lo correcto. Vamos ya, con alegría a conocer a nuestros santos recordados hoy, diez de septiembre, en nuestra Iglesia: San Agabio de Novara, obispo; San Autberto, obispo; San Eduardo Barlow, presbítero y mártir; San Nemesio, mártir; San Nicolás de Tolentino, presbítero; Santa Pul que ria, defensora de la fe ortodoxa; San Salvio de Albi, obispo; San Teodardo, obispo y mártir; Beato Jacobo Gagnot, presbítero y mártir; Beato Oglerio de Locedio, abad; beatos Sebastián Kimura, Francisco Morales, presbíteros, y cincuenta compañeros mártires, entre sacerdotes, religiosos, matrimonios, jóvenes, catequistas, viudas y niños. En el Reino de los cielos, el más grande es el servidor de todos. Vivir en un lugar humilde y realizar las más pequeñas tareas, pero con Dios en la mente y el corazón, hace una vida grande …, que se derrama como un manantial de bendiciones. Dios tiene a cada uno su misión, y cumplir muy bien, puede abrir las puertas del cielo a muchas personas por medio de esa fidelidad. Este es el caso de nuestro santo de hoy: San Nicolás de Tolentino. Con una vida llena de tanto servicio material y espiritual, San Nicolás dejó una gran enseñanza a los católicos acerca de la valiosísima caridad que es rezar por los fieles difuntos. Así que hoy los animamos a rogar al piadoso santo por estas almitas sedientas de oración encomendándolas a nuestro Señor, a través de la intercesión de este santo: ¡Oh glorioso Protector de las Almas del Purgatorio, San Nicolás de Tolentino! Con todo el afecto de mi alma te ruego que interpongas tu poderosa intercesión en favor de esas Almas benditas, consiguiendo de la Divina Clemencia la condonación de todos sus delitos y sus penas, para que saliendo de aquella tenebrosa cárcel de dolores, vayan a gozar en el Cielo de la Visión Beatífica de Dios. Y a mí, tu devoto siervo, alcánzame, ¡oh gran santo!, la más viva compasión y la más ardiente caridad hacia aquellas Almas queridas. Amén. San Nicolás de Tolentino Ruega por nosotros